viernes, febrero 29, 2008

Asquerosa evasión

Es avergonzante, vomitiva, asquerosa. La evasión en Transantiago sólo puede calificarse de esa forma. Lo que antes se veía sólo a la salida del estadio, cuando Los de Abajo o la Garra Blanca forzaban las puertas traseras de la micros amarillas para ingresar, hoy es posible de ver de noche en ejes como Alameda: grupos de pasajeros comunes y corrientes que abren puertas traseras “a la mala”, para introducirse en los buses. Ésta es la peor expresión de la evasión y el descaro.


Pero antes de este extremo está la evasión sin uso de la fuerza, aquella en que usuarios esperan las micros en los paraderos al frente de las puertas traseras, esperando que algún pasajero se baje por ahí para aprovecharse e ingresar al vehículo sin pagar. Esto es pan de cada día, sucede en todo momento. Grupos de 10 ó 20 personas entrando por las puertas traseras en segundos, apretujándose como rebaño, todo sea por no pagar $380. Muchos se ríen, como mostrando un estúpido sentimiento de satisfacción o placer… “me estoy cagando al sistema jaja”. Otros se guardan la tarjeta Bip! que llevaban en la mano. No se dan cuenta que el sistema seguirá funcionando a medias si siguen haciendo lo mismo.

No tienen vergüenza alguna de hacerlo. Abuelitas con un nieto de la mano… “apúrate, apúrate para alcanzar a subir” es el mensaje que le dejan a las nuevas generaciones. Tampoco les importa el peligro ni la incomodidad. Una señora mayor sube por atrás con un grupo de gente (aún cuando tenía todo el tiempo para hacerlo por la puerta delantera y pagar, como otros lo hicieron), quedó parada al lado de la puerta trasera; cuando el chofer abrió ésta en la siguiente parada, le apretó el brazo dejándola adolorida ¿se habrá dado cuenta de que si hubiese subido por delante y pagado, iría más cómoda y nada de eso hubiese sucedido? Los más descarados suben por puerta delantera, pasan por el lado del chofer y del validador… y no pagan!

También está el caso de evasión forzada, aquélla que se produce cuando el bus está lleno en su parte delantera y el chofer abre una puerta trasera para que los usuarios ingresen por ahí. En primera instancia, no puede decirse que éstos cometen un ilícito si no pagan, aunque de hecho podrían pagar de todas formas. Se ven casos, muy pero muy aislados, de personas que piden pasar sus tarjetas Bip! de mano en mano por el pasillo, hasta el validador para pagar, al más puro estilo de las micros amarillas cuando alguien se subía por atrás, pasaba las monedas hacia delante y de vuela le llegaba el boleto. Como para recordar que aún tenemos patria, ciudadanos, que existe gente decente.

El ministro Cortázar ha mejorado notoriamente la calidad de servicio del sistema desde abril de 2007 en adelante (aún cuando falta mucho por mejorar). Esto ha sido posible aumentando los costos de operación, a través de más buses en las calles y nuevos recorridos, principalmente, sin que suba la demanda, es decir, más costos casi sin nuevos ingresos. Como resultado tangible vemos el millonario déficit de Transantiago. Cuando al ministro le preguntan ¿cómo va a disminuir el déficit? Responde que cuando el sistema esté “normalizado”, espera que la gente vuelva a usarlo. Éste es el talón de Aquiles actual y dilema para el futuro. Aún siendo optimistas, casi soñadores, creyendo que parte de la demanda que se fue va a volver al sistema en el futuro, da la impresión que la evasión llegó para quedarse, es una institución, un derecho que muchos ven como intrínseco al sistema. Habrá que esperar por medidas contra esta lacra, que supongo se tomarán una vez que el sistema “se normalice”.

7 comentarios:

Pedro dijo...

Con respecto a este punto deberían:
1. haber puesto validadores en todas las puertas de los buses,
2. sin necesidad de 1., haber pensado en el método de fiscalización de pago, dado que el chofer ya no hace ese trabajo (y no tiene por qué hacerlo). Por ej., en Paris (y otras ciudades del mundo) hay equipos de funcionarios de la RATP que se pasean todo el día por el sistema, fiscalizando. No me queda claro si es posible, "leyendo" la tarjeta BIP!, saber si la persona pagó o no el viaje que está realizando.
3. haber informado a la ciudadanía la multa por no pago del pasaje.

Ricardo dijo...

Me parece que la solución va por el lado de lo que propone Pedro. En muchas ciudades de Europa no hay torniquetes ni nadie te pide el boleto en los buses o metro... y la evasión es bajísma.

¿Como lo hacen?: fiscalizando de vez en cuando y cobrando multas (bastante altas) a quienes no hayan comprado su boleto.

En Chile bastaría con un período inicial de fiscalización intensiva y luego algo regular pero menos frecuente... apuesto a que la gente a la larga perdería la mala costumbre.

p.s. Tengo entendido que se puede verificar si el pasaje ha sido pagado con la tarjeta BIP, basta con llevar un validador portatil.

Bruno dijo...

proponer que sea como europa o haber instalado un sistema de pago basado en la confianza lamentablemente es olvidarse de problemas culturales conocidos como "la genialidad del chileno"... evadir pagos, super ingenioso, usar monedas chilenas en telefonos europeos, viajar en paris al lado del validador (o de la puerta) cosa que si se suben a fiscalizar ahi marcar el pasaje (o bajarse), comprarle una camioneta a la señora sin pagar iva haciendo pasar la compra por la empresa, son cosas que hacemos... si ponen fiscalizacion dura, claro van a pagar, pero al dia siguiente que la fiscalizacion baje, van a evadir de nuevo... en alemania ni fiscalizan porque no es necesario, los alemanes no van a evadir ni cruzar la calle con rojo peatonal en el dia mundial sin auto

Ricardo dijo...

Es cierto, Bruno, que la evasión es un problema escencialmente cultural (la glorificación de la estupidez y el robo) pero una forma de comenzar a generar cultura es fiscalizando. Cosa de ver como con unas pocas semanas de partes en las vias exclusivas para el transporte público han hecho que casi no haya autos particulares transitando por ellas

Anónimo dijo...

Saludos a todos,

Pedro:
1) A simple vista parece razonable, pero no es así. El grueso de la evasión es por adelante, por goteo. Tener validadores en todas las puertas sirve para agilizar las paradas, pero no para la evasión.
2) Existen aparatos que leen la info del validador, con sólo acercarlo. Después de eso uno acerca cualquier tarjeta y verifica si está en los registros del validador o no. El problema es que dadas las circunstancias nadie se atrevía a usarlas. Pero de que las hay, las hay.
3) Se anunció antes de que empezara el TS, pero después de eso el tema paso a TABU. La multa es algo así como 1 UTM.


bueno, en otros paises es común un abono por largo tiempo, incluso se entregan como parte del sueldo a trabajadores, beneficios a estudiantes,etc. Con esta forma de pre-pago desaparecen una buena parte de los incentivos a evadir, aunque el abuso de pase escolar en TS es no menor.

Pedro dijo...

Encuentro que este tema es re interesante. Quisiera responder a los comentarios precedentes. Y aportar con otras ideas.

Primero, nunca dije que debía ser como en Europa. Sólo di Paris como ejemplo de cómo fiscalizar (sin que el chofer sea el fiscalizador).

De lo que cuenta "anónimo" (que hay método de fiscalización y multa definida) y de mi propia impresión, me formo la opinión de que el sistema de pago NO está basado en la confianza. Simplemente, dadas las circunstancias, se está haciendo vista gorda por ahora y se está apelando a la conciencia y paciencia de los usuarios para bajar la evasión.

Quisiera recalcar que puse el énfasis en que 1. no era necesario, pero sí las otras dos y juntas (incluso las tres medidas juntas, cada una por sí sola no me parece que sirva de mucho). De todas maneras, al implementar 1. ya no es excusa no pagar porque el bus estaba lleno, pues hay que pasar por alguna puerta para subirse.

Por último sobre la parte de que es un problema cultural, quisiera aportar destacando la característica endógena de esto. Si se fiscaliza, se modifican las acciones. Al igual que si hubiese sido un sistema estupendo desde un ppio. (sin aglomeraciones, no creo que la evasión hubiese sido tan escandalosa). Creo que hay un prejuicio hacia los "Europeos". Allá SI hay evasión y SI hay fiscalización (incluso en Alemania). Claro, se ve menos pues lleva años funcionando y por lo tanto ya se debe haber entrado en un estado estacionario en que se fiscaliza poco, se evade poco y el sistema funciona (sin tomar en cuenta las diferencias abismantes entre sistemas: subsidios, infraestructura, uso de teconología, etc.). En Alemania (al menos en Berlin) la fiscalización incluso es "a la mala". Los fiscalizadores van "disfrazados de gente común" abuelitas, punks, oficinistas, etc. precisamente para evitar que la gente se baje del vehículo o valide en ese instante. Eso implica que: 1. la gente efectivamente lo hacía antes ó 2. pensaron en la posibilidad de que los usuarios lo hicieran y diseñaron en consecuencia. Por último, si un pasajero valida al ver subirse un fiscalizador, la labor del fiscalizador está cumplida; si se baja, tendrá que tomar otro vehículo y pierde tpo., así que en cierto sentido "paga"; por esto, no veo problema mayor en eso. Siempre habrá evasión, hay que tratar de que sea baja. Me parece que el problema cultural en este caso fue otro: porfía y predisposición al diseñar políticas públicas, lo que da como resultado que los proyectos resulten malos o a medias...

La idea del abono por largo tpo. es muy buena también. En todo caso, dado el desastre y los oídos sordos que han hecho las autoridades en materia de tpte. en los últimos N años, no me sorprende que no se haya implementado.

Arturo dijo...

Recuerdo que antes de la puesta en marcha del plan, las autoridades plantearon dos formas para tratar de paliar las evasiones:

1. Fiscalizadores con tecnologia para ver si la tarjeta bip! indicaba si el usuario había pagado el viaje que estaba haciendo

2. Que la evasión significaría alzas en el pasaje y que los mismo usuarios "castigarían" a quienes no pasaran su tarjeta por el validador.

Esta claro que (1) nunca llegó a aplicarse por la caótica puesta en marcha del plan.

Fijar la tarifa en $380 hasta la "normalización del sistema" ha hecho que (2) tampoco se haya ejercido (a pesar que hay personas que increpan a quienes no pagan, y que ponen en peligro su integridad fisica la mayoria de las veces)

Si bien actualmente "transantiago es otro" (respecto al que comenzo), hay vastas areas de Santiago que siguen teniendo un servicio más que deficiente (le tengo fe a STP que le compro las empresas al grupito de Navarrete); que la infraestructura necesaria se esta empezando a construir recien (con altas dosis de improvisación en muchos casos); y que falta la implementación del sistema de gestión de flota.

Finalmente, no sé si habiéndose "normalizado" el sistema la gente vaya a pagar, pero si hay muchos puntos fácilmente identificables donde las zonas pagas podrían aplacar el problema en gran medida.