jueves, junio 14, 2007

Lluvia y evasión

Santiago

(La Tercera, 14/Junio/2007)

Bogotá


Curitiba


Beijing

Para el correcto funcionamiento de un sistema de transporte público, los paraderos o estaciones son un factor fundamental. Su buen o mal diseño y disposición en las rutas incide directamente en la rapidez del viaje y en la comodidad de los pasajeros. Veamos.

Comodidad

Un paradero seguro y confortable es clave para la comodidad de los pasajeros. Imagine un viaje que dura 30 minutos, el que puede ser realizado por dos líneas de buses distintas. En la primera debe esperar 15 minutos el bus y el viaje toma otros 15 minutos, mientras en la segunda la espera es de sólo 5 minutos y el viaje abordo del vehículo toma 25 ¿Cúal de las dos le gusta más, o le desagrada menos?

Cuando se realiza un viaje en transporte público, las personas perciben de manera distinta el tiempo de espera y el tiempo de viaje o en vehículo, resultando en general el primero más desagradable (debería haber elegido esperar 5 y viajar 25). Muchos factores influyen en esto, uno es la sensación de pérdida de tiempo que significa estar detenido en un lugar cuando lo que se quiere es alcanzar un destino, es decir, moverse, lo que se logra precisamente cuando el vehículo llega, es abordado y prosigue el viaje. La comodidad es también fundamental. No es necesario describir lo que siente un usuario que debe esperar bajo la lluvia o caminar sobre la misma (fotos 1 y 2). Disponer de estaciones cómodas, seguras, iluminadas, limpias, cerradas (o al menos techadas) son imprescindibles para asegurar un nivel mínimo aceptable de calidad de servicio. En las horas de alta demanda no se puede pedir esperar cómodamente sentado en la estación a que el bus llegue, pero viendo las estaciones en Bogotá y Curitiba no es mucho pedir estar seco (lluvia) y seguro (noche).

Rapidez y eficiencia

En estaciones como las de Bogotá, Curitiba y Beijing (y en su pariente pobre, los corralitos), el pago se hace en la estación, no en el bus, lo que reduce drámaticamente el tiempo de detención por transferencia de pasajeros. En Curitiba, por ejemplo, los paraderos tubulares (fotos 5 y 6) permiten el ingreso de 8 pasajeros por segundo a los buses, utilizando las cuatro puertas de los buses articulados simultáneamente, operación unas 20 veces más rápida que cuando teóricamente se permite el ingreso sólo por la puerta delantera, además de tener que efectuar el pago al interior del vehículo (bip!) como en Transantiago. Notar que la calidad de los nuevos buses de Transantiago es similar a la de sus pares en Bogotá, Curitiba y Beijing... pero sin la infraestructura necesaria: Estaciones eficientes y vías segragadas. En un bus articulado de cuatro puertas, obligar a que el ingreso se realice sólo por la puerta delantera aún en estaciones con gran demanda de pasajeros no tiene ninguna racionalidad en términos de eficiencia en el uso de los recursos disponibles. La afluencia actual de pasajeros en las líneas troncales es aproximadamente un 50% de la proyectada, lo que se explica por dos claras razones: Sobreestimación de la demanda por un lado, y evasión por el otro.

¨Según la autoridad, desde el miércoles se implementaría una política de tolerancia cero con la evasión. Pero me pregunto: ¿Qué incentivo tienen los choferes para luchar contra ella?A diario tomo el alimentador C07 a la altura de Manquehue con Colón, donde ante la frecuencia irregular de los buses suele acumularse gran cantidad de gente. Cuando la micro llega, la consigna es "subirse como se pueda". ¿Quién puede culparnos? Hay horarios de trabajo que cumplir y después de cuatro meses la excusa: "Jefe, es que el Transantiago..." ya no es muy creíble, aunque sea cierta. Sin poder hacer nada, los choferes ven hasta con un poco de desesperación cómo la gente se sube en grupos por todas las puertas. ¿Qué pueden hacer? ¿Cerrar las puertas e impedir bajar a quienes necesitan hacerlo? ¿Pelearse con la gente?¨ (Fragmento, carta al director de El Mercurio escrita por Marcela Vélez, 8/Junio/2007)

La respuesta a la evasión, y en parte importante a la lentitud de los viajes, está en los paraderos. No es caro ni complicado hacer estaciones como las mostradas (fotos 3 a 8), pero esto fue desechado por la autoridad en la etapa de diseño del plan.

“Estamos haciendo 47 kilómetros de Metro,... 260 kilómetros de autopistas de primer nivel y... buses, como corresponde para una ciudad moderna”. (Ricardo Lagos, 13/Mayo/2004)

Lamentablemente ésta era la visión... buses... sólo con buses nuevos bastaba. Hoy arde Troya por la necesidad de inyectar 260 millones de dólares al plan para compensar el déficit, echándosele la culpa de éste principalmente a la evasión. Nada de esto hubiese pasado si las cosas se hacen bien desde un principio. Pero aún hay patria, ciudadanos. Éste es el camino, con infraestructura especializada para disminuir los tiempos de viaje y aumentar la comodidad, pocos seguirán tratando de viajar gratis (al menos los que hoy lo ven como una compensación ante la pésima calidad de servicio). Si en algún momento se pone plata no sólo para tapar hoyos sino que también para las soluciones de fondo en enfraestructura, y si además se cuenta con una apropiada gestión de flota para regularizar frecuencia y así disminuir los tiempos de espera (problema al que aduce la carta al director como impulsora de la evasión), la mejora en la calidad de servicio va ir en la dirección opuesta al déficit, y éste ya no va a ser tal o al menos debería disminuir considerablemente, entrando en un círculo virtuoso de destinar el subsidio al transporte público sólo a mejorar la calidad de servicio. El problema es que empezamos mal y para ser desarrollados hay que pagar la deuda externa primero, deuda que en Transantiago creamos nosotros mismos por nuestros propios errores. ¿Será una utopía también en este caso?

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Recomendado: Visitar esta página con fotos del sistema Bus Rapid Transit inaugurado el año 2005 en Beijing. La imágenes son impresionantes.

7 comentarios:

Cristián Uribe dijo...

Concuerdo plenamente contigo, es impresentable que los recursos que se están pidiendo para el Transantiago sean practicamente exclusivos para evitar el alza de tarifas y no para mejorar la calidad del servicio. El gran problema es que ya se creó y se afianzó la sensación de que el Transantiago es malo y no tiene solución. Tanto la concertación como la oposición lo dan por muerto, y así difícil resulta que se destine dinero para mejorar la infraestructura.

Por lástima en este país existe la cultura de hacer todo con lo mínimo y "en el camino se arregla la carga", el problema en este caso, es que la carga ya se nos cayó en el camino.

NatGeo dijo...

Hablando de que las esperas detenido son peores que en movimiento, lo lógico es disminuir la cantidad de recorridos y aumentar la frecuencia de los que quedan. Así, no pasará el bus por la puerta de mi casa, sino que a 8 cuadras que tendré que cubrir caminando y probablemente me sienta perdiendo menos el tiempo. Esto se aplicaría en Ñuñoa y Macúl, por ejemplo, en que hay muchos recorridos, pero pasan con poca frecuencia.

Anónimo dijo...

Estimados:

Excelente artículo, directo al punto.

Las fotos de Beijing son espectaculares, pero hay un detalle que al principio uno no le da ninguna importancia, sin embargo los que usan transantiago todos los días concordará conmigo.

Los buses de Beijing son articulados de piso bajo, casi idénticos a los de transantiago. Esto tiene el inconveniente de los pasillos estrechos y asientos demasiado altos, lo que hace dificil llegar a ellos y sentarse de manera plenamente cómoda.

En Curitiba, en contraste, los buses son de piso alto y plano, e incluso hay buses BI-articlulados. Esto permite una distribución interna del espacio dentro del bus mucho más eficiente y cómoda, sin pérdidas de superficie en componentes del bus como se vé en el primer pasillo de lo buses transantiago. Ahora bien esto tiene como contrapartida la imposibilidad de paraderos (estaciones) que no sean al menos altos y amplios! Sin embargo puede se bueno al evitar la tentación de "recortar" la infraestructura necesaria.

Saludos, nespejo.

Pedro dijo...

Tres comentarios:
1. se pueden poner validadores en todas las puertas, así se verificaría que la evasión no es sólo porque "hay que subirse al bus como se pueda".

2. Sobre el comentario de nespejo, quería opinar que los buses articulados de Santiago son de muy mala calidad. En otras latitudes se pude viajar en buses articulados con piso plano adelante y muy poca pendiente atrás, además de tener un mejor diseño en los (pequeños) desniveles (acceso, asientos y pasillos en la parte trasera del bus). Mi punto es que el problema no es que los buses sean articulados o no, es que se les encargaron a gente que no sabía hacerlos, o que tal vez ofreció buses más baratos.

3. por qué se asume siempre que si alguien debe vigilar el pago tienen que ser los choferes. Debería haber funcionarios (dependientes de la naciente AMT tal vez) que tengan la potestad de multar. Aunque creo que es más importante mejorar el servicio y luego preocuparse de la evasión.

Jenny Díaz Hernández dijo...

Aunque ya se han cumplido 4 meses, sigo sin entender cómo los supuestos "cerebros del transporte gubernamental" no fueron lo suficientemente competentes para abordar en forma adecuada una transformación de esta magnitud... no hay duda que todo cambio requiere tiempo para asimilarse, pero cada día vamos desubriendo nuevos cabos sueltos en lo que a estas alturas no es más que un frustrado y desgastante proyecto.
Ahora fue la lluvia la que dejó al descubierto un nuevo problema...¿qué vendrá más adelante?...
Felicitaciones por el texto, muy clarificador y acertado!!!

Seravian dijo...

Felicitaciones Alejandro, muy bien expuesto.
Hay dos formas de invertir.

1) De a poco, a pedacitos

2) Invertir una sola vez en grande y a largo plazo.

Me parece que todos los académicos están de acuerdo con que la forma es invertir en un sistema BRT completo, y no con sólo los Buses (que no son todos modernos).

Esto se parece muchoa EFE. nuevo material rodante para una infraestructura inexistente. Lógico, es lo que más se ve y más votos capta.

Ariel Cruz dijo...

Cierto, cierto, cierto. Eso es lo que me da rabia de este país =(, siempre haciendo las cosas a medias. Claro, cuesta dinero hacer bien las cosas...pero ¡vaya que es bueno hacerlas bien!. Ahora no tendrían que andar lidiando con el descontento de la gente, ni con taanta evasión. Yo le sigo teniendo fe al Transantiago, es cierto que en diciembre no estará listo pues falta toda una culturización de la gente y es cosa de años para ver los frutos de esto.

Antes en mi casa pasaban varios recorridos: 154, 155, 350, 361, 404, 641 y hartos más. Se demoraban unos diez a quince minutos en pasar. Ahora tengo: 102, 104, 112 y E04. A decir verdad son bastante mejores que las amarillas ^^, no me putean por ser escolar, me voy cómodo y relajado, pasa a cada rato (la 104 al menos). Personalmente a mí me benefició "N".

El problema es la periferia =O, yo he andado por varios sectores de Santiago por mero ocio o simplemente por el afán de conocer y hay que admitir que existen zonas con servicios paupérrimos o insuficientes para la demanda de pasajeros.

En resumen, estas son algunas de las cosas que deberían haber tenido listas y otras que son soluciones al problema:

1. Corredores de Buses (como Av.Grecia) para minimizar el tiempo de viaje.
2. Refugios de Paraderos al 100%
3. Validadores Bip! en Puntos de Transbordo para minimizar el transbordo
4. Una campaña de información mucho más activa, pues la gente lamentablemente quiere todo en bandeja y muchos son tan ignorantes que ni saben leer un mapa ¬¬.
5. Más buses, pues es una estupidez hablar de 4.000 buses para una metrópoli como Santiago. Aparte que al agregar más buses se pierde credibilidad en la autoridad y sus gestiones.
6. GPS (Sistema de Posicionamiento Global) para controlar las frecuencias desde ya.
7. Poner fiscalizadores en los terminales, pues hay muchas empresas que sacan sus buses pero no hacen específicamente sus recorridos.
8. Poner fiscalizadores en los buses controlando que la gente no se suba por detrás.
9. Hacer un mapa definitivo porque con tanto cambio la gente no sabe nada. Aparte que no todos tienen internet para bajar el PDF de Junio =P.
10. Dejar los buses súper expresos funcionando y por último si no desean arrendar buses, que utilicen articulados o que hagan una licitación para que una sola empresa se dedique a hacer estos servicios súper expresos con buses articulados.

Eso por ahora, no se me ocurre nada más ¬¬. Saludos !!!!!!

Ariel